Cierra la luz, cierro el libro, cierro los ojos en mis manos, cierro las manos.
Abro los ojos, abro la ventana, abro y hablo, miro sin mirar y encuentro la maravilla. ¿Ha llovido? El cielo seco, el suelo claro.
Salgo afuera, entra el frío con la pregunta suspendida. Interroga sin ser vista, sin ser oída.
Vuelta y vuelta. [...]
Poema automático. Maravilla
7 Noviembre, 2009


