Yo soy el Ángel Vengativo.
Soy el azote de los cuerpos violentos
Y de los cerebros podridos.
Como aullido de volcán
Quemaré tus latidos
Y con las piedras negras
De tu alma desprendidas
Construiré mi castillo.
El choque sideral
De mi abrazo furtivo
Lamentarás
Desvalido.
Mas tu miedo
Tarde ha venido
Y sufrir en las fauces del juicio final
Será tu eterno castigo.



