Haiku de gato herido y abandonado en vísperas de Reyes

Regalos rotos De cerebros podridos. La calle llena.


Haiku de invierno a la hora del té

Detrás del cristal bosteza el invierno. Ella sonríe.


Contraluz

Caminas por una vereda una mañana de noviembre. Te concentras en tus pasos, en los charcos que ha dejado la última tormenta, en las huellas de algún animal en el barro, probablemente un perro, en los caracoles que han salido a un sol menguado y oblicuo –procuras no pisarlos–, en el aire que respiras, vacío, en